Curt Baxstrom: “Es sorprendente la acogida que tiene la Optometría Comportamental en otros profesionales sanitarios cuando se dan cuenta de su relevancia en procesos de rehabilitación”

Curt Baxstrom: “Es sorprendente la acogida que tiene la Optometría Comportamental en otros profesionales sanitarios cuando se dan cuenta de su relevancia en procesos de rehabilitación”

Curt Baxstrom es un profesional optometrista estadounidense de reconocido prestigio internacional que imparte nuestro próximo curso ‘Terapia Visual Vestibular y Tratamiento Exitoso en Estrabismos desde el Nacimiento a la Edad Adulta’, que tendrá lugar los próximos días 20, 21 y 22 de mayo en Madrid. Desde SIODEC le hemos entrevistado para reflexionar sobre su recorrido profesional así como de la situación actual del sector y las diferencias que observa entre Estados Unidos y España, entre otros asuntos.

1. ¿Por qué enfocó su carrera profesional en este ámbito de la Optometría? Dentro del sector, ¿por qué decidió especializarse en estrabismo y daño cerebral?

La primera vez que me sentí un profesional optometrista fue cuando fui consciente de cómo podía ayudar a ver a la gente. Aún recuerdo aquel tiempo en el que, al salir de mi trabajo de oficina, notaba que me faltaba todavía algo por aprender y no tenía ni idea de qué era exactamente. Fue entonces cuando me formé en terapia visual en la Escuela de Optometría y realicé varias prácticas. En ese momento me di cuenta de que existía mucho más que una mera visión 20/20. En este sentido, aún hoy considero que estoy inmerso en un viaje del que continúo aprendiendo algo nuevo cada día, tanto de mis pacientes como de mis colegas de trabajo.

2. ¿Cómo definiría el papel que debe jugar el optometrista comportamental en la sociedad?

El optometrista comportamental tiene mucho que ofrecer. Muchos niños y adultos tienen problemas visuales específicos que les impiden alcanzar su verdadera capacidad. Y es que la visión dirige nuestro funcionamiento y las habilidades visuales más eficientes nos ayudan a alcanzar nuestro potencial así como a recuperar nuestras carencias y lesiones.

3. ¿Qué diferencias ha podido observar entre la situación actual de la Optometría Comportamental en EEUU comparada con otros países como, por ejemplo, España?

Creo que vivimos un enorme crecimiento a ambos lados del Atlántico. En Estados Unidos hemos sido testigos de bastante investigación al servicio de lo que hacemos, de lo que nos dedicamos. Además, ahora tenemos la posibilidad de realizar prácticas en residencias privadas, donde un recién graduado puede pasar un año y trabajar todas las habilidades necesarias para desarrollar una visión práctica del comportamiento. También contamos con un gran número de optometristas que llevan a cabo la rehabilitación visual en distintos hospitales, fortaleciendo aún más nuestro cometido en cuanto a atención primaria sanitaria. Estos ejemplos nos han ayudado a seguir avanzando para llegar a ser una de las principales tendencias en ciertos ámbitos de atención médica. En el caso de España, se podría considerar que aún se encuentra en una etapa primaria, aunque cada día se producen grandes avances en la materia. De esta manera, la asociación SIODEC ha sido un buen instrumento para unir a los distintos profesionales, donde pueden compartir y aprender unos de otros.

4. En general, ¿qué cree que queda por hacer, como paso fundamental, para que la Optometría Comportamental consiga mayor influencia en nuestra sociedad y consiga normalizarse?

Proporcionar la mejor atención posible a los pacientes. Con esto ya queda listo el escenario a seguir para todo lo que tenga que venir más tarde. A medida que aumenta el número de optometristas comportamentales, somos más habituales, más comunes y más aceptados. Y es que, sin duda, la fuerza radica en los números, en que vayamos creciendo en cantidad.

5. ¿A qué retos cree que se enfrenta la Optometría Comportamental a medio plazo?

En Estados Unidos ha existido, en general, una mala relación entre optometristas y oftalmólogos. Esto no ha sido muy positivo, pero la realidad es que los oftalmólogos de la ‘vieja escuela’ ya se están retirando y los nuevos se están dando cuenta de la importancia de la visión y de la terapia visual frente a su formación especializada.

6. Dentro de este sector, ¿cuál ha sido el caso que más le ha sorprendido?

Lo que más me ha sorprendido es la acogida que ha tenido en otros profesionales sanitarios cuando se han dado cuenta de la relevancia que adquiere la visión en los procesos de rehabilitación. Los fisioterapeutas, de manera habitual, ya nos refieren a pacientes de la misma forma que lo hacen con los OT (terapia ocupacional en sus siglas en inglés), PT (terapia física en sus siglas en inglés), logopedas y otros profesionales.

7. El daño cerebral provocado por un accidente o enfermedad puede afectar a la visión de una persona. ¿Cuáles son las expectativas reales hoy en día de una recuperación de la visión de un paciente a través de la terapia comportamental?

Antes se pensaba que un estado neurológico con un daño permanente no era recuperable. Pero ahora la situación ha cambiado a la siguiente pregunta: cómo podemos ofrecer tratamiento para orientar y controlar la mejor recuperación. En un paciente que tiene visión doble y problemas para caminar no tiene sentido ocluir totalmente el ojo parético. En su lugar podemos usar parches sectoriales que eliminan la diplopía y estimulan la recuperación de la función. Esto también posibilita la entrada visual periférica, que ayuda al equilibrio y a la recuperación.

8. En cuanto a NORA, asociación que usted preside, ¿cómo definiría o valoraría su experiencia en esta entidad?

Ha sido una gran experiencia y un honor para mí poder apoyar el proyecto NORA y ayudar a que crezca. Nuestra esperanza es que cada vez contemos con más optometristas que se involucren en la rehabilitación visual de la diplopía, estrabismo, pérdida del campo visual, trastornos del movimiento ocular y en todas las demás preocupaciones de nuestros pacientes con lesiones cerebrales. Curiosamente esto también se da en muchos ámbitos de la comunidad pediátrica, como la parálisis cerebral, el síndrome de Down, el autismo, etc. Se trata de pacientes con lesiones cerebrales, pero también, en muchas ocasiones, de niños que han tenido problemas durante su desarrollo fetal en el útero.

9. Además de los pacientes, es muy importante el papel de la familia. ¿Qué clase de apoyo ofrecéis a las familias de los pacientes con problemas neuro-cerebrales para afrontar la situación que les ha sobrevenido?

Generalmente no proporcionamos ayuda directa, ya que tienen muchas otras vías. Sí contamos con grupos de apoyo donde a menudo se suele hablar con ellos, ayudándoles a responder las cuestiones que necesitan saber. En este sentido es interesante el hecho de que, una vez entienden todo lo que acarrea el daño y sus efectos, la recuperación suele ser más rápida. Es fundamental que sigamos comunicando y educando a nuestros pacientes sobre sus limitaciones y posibilidades.

10. ¿Ha visto incrementado los problemas de visión en los últimos años en sus pacientes más jóvenes?

Ahora tratamos a bebés de seis meses en adelante así que, en efecto, vemos los problemas de la esotropía infantil mucho antes. Por otra parte, ahora que se ha impulsado y potenciado la escolarización en edades más tempranas se ha desarrollado aún más la lectura, dando lugar a más niños que tienen problemas visuales y que no pueden satisfacer las demandas visuales que requieren sus tareas escolares. Del mismo modo, en la actualidad hay que hacer frente también a problemas que son consecuencia del uso de ipads o libros electrónicos y de la luz que proyectan directamente en nosotros. Esto último puede incluso tener efectos en el desarrollo de nuestra mano, ya que estar deslizando un dedo a través de una página electrónica es muy diferente a pasar las páginas impresas de un libro.

11. Respecto al curso que va a impartir denominado ‘Terapia visual vestibular y tratamiento exitoso en Estrabismos desde el nacimiento a la edad adulta’, ¿qué objetivos se ha marcado?

Mi objetivo principal es apartar la mirada de los diagnósticos que hacemos y enfocarnos más hacia la etiología subyacente del estrabismo y otras condiciones visuales. Debemos ser conscientes de la importancia de abordar la causa de los problemas visuales frente a los síntomas. Esta forma de actuar debería seguir ayudándonos a desarrollar mejores modelos de tratamiento para que nuestros pacientes mejoren de manera más rápida y completa.

12. ¿Cree que los conocimientos que va a aportar en este curso son de interés para aquellos optometristas que no están familiarizados con este ámbito?

Para aquellos que acaban de empezar a trabajar en esta área quizás puedan estar confundidos o sentirse inseguros respecto al tratamiento empleado. Al proporcionar una mejor comprensión de los factores y causas espero que estos profesionales se interesen más a medida que comienzan a ver cómo podemos trabajar eficazmente con los pacientes. No tenemos suficientes optometristas que ofrezcan atención en esta área, por lo que la demanda de nuestros servicios continuará creciendo según comience a ser consciente la sociedad de lo que podemos hacer por ellos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies